Quest:

Introducción — Día 1

La misión comienza en el Día 1, en las afueras de la ciudad. Allí el protagonista encuentra a Christie, una mujer cubierta de suciedad y vestida con harapos remendados. A simple vista está desesperada: pide ayuda a cada persona que pasa, pero nadie parece escucharla.

Cuando ve al protagonista, se acerca temblando. Se presenta y le explica su situación: su madre está gravemente enferma y no tienen recursos para sobrevivir al frío de la noche. Con profunda preocupación, suplica cualquier tipo de ayuda.

Decisión del Día 1

Si le decimos que la ayudaremos

Christie respira aliviada y agradece con sinceridad. Luego pide al protagonista que busque una manta para cubrir a su madre, ya que el frío está empeorando su estado. La manta se puede recuperar en la antigua carpintería de mano de Anne White (Vieja de la casa).

Si no la ayudamos

Christie baja la mirada, triste, pero vuelve a suplicar con la voz quebrada. Asegura que cualquier cosa sería útil para su madre. Aun así, deja de insistir mientras el protagonista se aleja.

Día 2

Christie continúa refugiada con su madre en el mismo lugar, pero el clima ha empeorado notablemente. El frío es más intenso y el viento arrastra restos del humo del incendio que devora la ciudad.

Al encontrarse con el protagonista, Christie explica que cada noche es más difícil resistir y vuelve a pedir ayuda.

Si el protagonista tiene la manta, puede entregársela ahora.

Si le das la manta

Christie expresa un agradecimiento profundo, casi llorando. La esperanza vuelve a su rostro mientras cubre a su madre.

También comparte con el protagonista los rumores que ha escuchado sobre el avance del incendio dentro de la ciudad y la tensión creciente entre los refugiados.

El día de Christie termina tras recibir la manta.

Si no le das nada

Christie ruega desconsolada. Su madre está cada vez peor y ella siente que está perdiendo la batalla contra el frío y la enfermedad.

El día de Christie termina cuando el protagonista se marcha.