La quest comienza en el Día 1, cuando conocemos a Sir Thomas Bloodworth.
Aparece vestido con sus ropas elegantes, su peluca perfectamente empolvada y un pañuelo blanco que utiliza constantemente para secarse la frente, más por ansiedad que por calor.
Si es la primera vez que hablamos con él, se activa una presentación del personaje. Con su habitual tono prepotente y palabras grandilocuentes, trata de minimizar la gravedad del incendio.
“Mi buen ciudadano, Londres ha superado males peores. No será un simple fuego el que acabe con su prosperidad.”
Sin embargo, en cuanto rascamos un poco, admite que algo lo inquieta: el mercader está bloqueando una de las rutas clave de evacuación y está generando protestas entre el pueblo… algo que podría perjudicar a su imagen.
Tras este intercambio, Bloodworth nos pregunta si ya hemos tratado con el mercader.
Si vamos a ver al mercader, descubrimos que está bloqueando el paso y exige recompensas por mover su mercancía.
Bloodworth, aunque desprecia profundamente al mercader, teme la presión social y teme aún más que la situación escale.
Al regresar con él, podemos convencerlo (o más bien obligarlo ) de que cumpla las exigencias del mercader.
Bloodworth lo hace a regañadientes, mientras inventa excusas interminables sobre “protocolos burocráticos”
Este paso desbloquea la continuidad de la quest.
Al comenzar el día, la quest depende de si ya hemos resuelto el conflicto del mercader: