El protagonista lo encuentra en medio del caos, cuando una multitud intenta huir por la calle que Lorenzo ha bloqueado. Su decisión provoca un enfrentamiento directo: ¿destruir las mercancías para salvar vidas, o ignorar al mercader y buscar un desvío para los civiles?
Cuando el jugador se acerca, puede entablar conversación con Lorenzo. Este se niega rotundamente a mover los carros, convencido de que los refugiados solo quieren robarle. Sin embargo, tras un intercambio de diálogo, revela una posible salida: aceptará liberar el camino y usar sus carros para evacuar a los civiles si el protagonista logra conseguirle un favor del alcalde, garantizándole un puesto de autoridad una vez termine la catástrofe.
Esto abre una nueva misión: “El favor del alcalde”, en la que el jugador debe convencer o sobornar al alcalde para obtener el documento o promesa que Lorenzo exige.
Si el jugador regresa a tiempo con el favor (antes del día 3):
Lorenzo cumple su palabra. Ordena desmontar la barricada y permite el paso, ayudando incluso a evacuar a parte de la multitud.
Si el jugador se retrasa o lo ignora:
El fuego y la desesperación de la gente se vuelven incontrolables. La multitud derriba la barricada a la fuerza, provocando una avalancha que aplasta carros, mercancías y personas. Lorenzo muere entre sus propios bienes.
Según las elecciones del jugador, Lorenzo puede sobrevivir (para arrepentirse más tarde) o morir aplastado por el derrumbe de su propio almacén.
