La quest comienza cuando encontramos la parroquia de Santa Lucía, que se presenta como un lugar seguro para refugiar a la gente.
Existen dos posibles finales:
- El sacerdote ayuda a evacuar a las personas, pero abandona las reliquias de San Pablo y otras reliquias de la iglesia.
- El sacerdote huye llevándose todas las reliquias, dejando atrás a la gente.
El final se determina según la cantidad de personas que hayamos llevado a la iglesia antes del día 3.
Condiciones según el número de grupos rescatados
- Tres grupos enviados antes del día 3:
Se desencadena automáticamente el final en el que el sacerdote desaparece con las reliquias. La presión de tener tanta gente cerca de los objetos sagrados lo abruma, llevándolo a escapar para protegerlos.
- Un solo grupo enviado:
Durante las conversaciones, el sacerdote se mostrará más nervioso y apresurado, reflejando su conflicto interno y su falta de control sobre la situación.
- Dos grupos enviados:
El sacerdote nos planteará un diálogo crucial en el que podremos influir en su decisión:
- Ayudarlo a elegir salvar a la gente, o
- Ayudarlo a decidir proteger las reliquias.
Condiciones específicas del día 3
- Día 3 sin haber salvado a nadie:
El sacerdote ya habrá huido con las reliquias sin dejar rastro.
- Día 3 habiendo rescatado suficiente gente para que no huya:
Tendremos acceso al diálogo final, en el cual decidiremos si el sacerdote se marcha con las personas o si abandona a todos para llevarse las reliquias.
- Día 3 habiendo convencido al miliciano de usar la pólvora (ver Quest Miliciano)
La parroquia de Santa Lucía es destruida por el incendio, con las reliquias, los refugiados y el sacerdote aún dentro. La quest termina de forma abrupta.
En el día 4, la parroquia es consumida por el fuego en todos los casos y deja de ser accesible para el jugador (ver Cronograma).
