El puente más antiguo de la city, uniendo las dos orillas del Támesis desde los romanos. Miles de pies lo cruzan a diario, pero con el incendio se han convertido en una avalancha.
El London Bridge es una de las vías de escape que usaron los londinenses durante el incendio. En nuestra ficción, las multitudes se acumulan en él durante el primer día, ocupando hasta el último rincón de piedra con sus carros y efectos personales.
La estructura del London Bridge es muy antigua, basada en el puente romano previo. Su propósito es más práctico que estético, y años de pisadas lo han desgastado sin piedad. Con el tiempo, mercaderes y otros comercios han proliferado en el propio puente para tomar ventaja del cuello de botella, hasta el punto de que las casas y los edificios han ocupado prácticamente todo el espacio disponible.

